Entre tantas dudas que me asaltaban mientras esperaba la llegada de Valentina, nunca me puse a pensar que el darle el pecho (lactancia materna) se me convertiría en un verdadero calvario, nunca pasó por mi cabeza si quiera que a las pocas horas de nacer mi bebé, me viera desesperada por no poder alimentarla, y es que aunque ud amiga que me lee, no lo crea, si está pensando en alimentar a su bebé sólo con leche materna, la preparación para tan lindo momento junto a su crío inicia desde el embarazo, si así como me lee, desde que estamos embarazadas debemos tomar en cuenta este aspecto. Les cuento, yo como toda madre estaba ansiosa por recibir a mi bebé, las misma ansiedad que todas sufrimos cuando estamos embarazadas. Ahora bien, comenzaré diciendo que lo importante que es lo que nos llevamos a la boca, nuestra alimentación es importante, no sólo para el sano desarrollo del feto, sino porque de eso depende nuestra calidad de leche materna, que al fin y al cabo es con lo que alimentaremos a nuestro bebé.
Desde que estaba en estado de gravidez en mis controles prenatales, mi ginecóloga que me controlaba, me informó sobre la importancia de mi alimentación como madre gestante, sobre el peligro del sobrepeso y lo que tiene que ver con la temida preeclampsia, pero ese es otro tema que abordaré en otra ocasión; como les decía, por mis controles médicos no pensé que sería un problema amamantar a Valentina al nacer, pero oh sorpresa, cuando me la puse al pecho, no podía "mamar", y ella lloraba incontrolable y a mi se me partía el alma escuchándola llorar, la impotencia era tal, por no saber que hacer? no sabía si el problema era ella, aunque el pediatra que la recibió al nacer me dijo que era completamente normal, mientras tanscurrían las horas yo me desesperaba más, aquella sensación de no poder alimentarla me asustaba, y sobre todo me sentía frustrada, yo tenía todas mis ilusiones en amamantar a mi bebé, que no podía concebir la idea de no poder hacerlo. La cuestión era que el problema no era Valentina, era yo, si yo¡ yo no tenía pezón formado¡ como se me había pasado por alto algo tan importante? nadie se había percatado que yo, la madre, quien iba a alimentar a la recién nacida no tenía pezón¡ y nadie me ayudaba en el asunto, todos, doctores y enfermeras me decían: "péguesela al pecho y eso sale solo" ...pero yo nada y Valentina menos, cada vez me sentía peor¡ Y ahí no termina todo, porque la bebé comenzó a llenarse de gases por el hecho de chupar aire y no poder coger el mi pezón de manera correcta, pero como a ella no le podían dar ningún medicamento, solo hubo que esperar que los expulse de manera natural. Todo esto hasta que permanecí en la clínica, luego sucedió que la doctora que me hizo la cesárea me aconsejó que me compre una pezonera, sabrá Dios que era aquello? me pregunté, les cuento que aquel aparatito que lo compré en una farmacia muy conocida, me solucionó el problema, la pezonera no era otra cosa que una simulación de mi pezón, si¡ un molde de silicona que se adquiere al seno de la madre con forma de chupón o de pezón, nunca hubiera imaginado que eso solucionaría todo. Lo único es que hay que tener mucha paciencia para que tu bebé se acostumbre a la pezonera, una vez que pasa eso no hay ningún problema en alimentarlo. porque eso al ser usado con frecuencia además va formando el pezón de la madre, y es un alivio contar con tan maravilloso invento, lo amé¡ definitivamente. Imagínense con lo beneficiosa que es la leche materna para tu bebé. Luego ya no hubo necesidad de usar la pezonera, porque Valentina un buen día se pegó a mi seno sin ella, y pudo alimentarse sin ningún problema. Es importante que sepas que mientras más le des el pecho a tu bebe más leche materna producirás, de pronto puedas pensar que no tienes la suficiente leche para alimentarlo, recuerda que cuando es apenas un recién nacido, se alimentará de varias tomas durante el día, poca cantidad pero muchas tomas. A medida que crece tomará más cantidad pero con períodos de tiempos más largos, es cuestión de que tu bebé y tu se acostumbren uno al otro luego las cosas fluirán de manera muy natural, y recuerda que si tienes problemas de pezones planos, invertidos o simplemente si tu bebé no puede coger tu pezón, utilices uno de estas pezoneras que resultan muy útiles, eso si, recuerdas esterilizarlas muy bien igual que si fuera un biberón.
Hasta la próxima.
Hasta la próxima.






No hay comentarios:
Publicar un comentario